ANÁLISIS Y COMENTARIO


TerraLycos, es una gran compañía pero ¿dónde está el negocio? (2-2-01)

O una compañía grande. Tan grande como ridículamente ineficiente. La nueva TerraLycos es una auténtica empresa multinacional del sector. Sin embargo, la mala noticia, es que sin la experiencia de Bob David, alma mater de Lycos, ya nadie en qué dirección va la empresa. Con las últimas compras, lo único que parece claro es algo que da miedo: comprar, comprar y comprar. Todas estas compras impulsivas indican que no parece haber encontrado el norte. Con esta estrategia, lo único que se obtienen son más frentes de gastos ya que todo lo que se compra es deficitario y, además no se ve rentabilidad por ningún sitio.

Antes, el mercado se preguntab ¿Es una fusión con sentido? La respuesta no era clara. Y la verdad es que ahora, sin Bob David, la respuesta está menos clara todavía. Terra es una máquina de quemar dinero a gran velocidad, con unas pérdidas en 12 meses superiores a 60.000 millones de pesetas. Lycos, por su parte, había llegado a un punto de equilibrio, declarando algunos beneficios, aunque escasos.

Las sinergias de la fusión estarían en la amplia experiencia de la gente de Lycos que le lleva bastantes más años de ventaja a la de Terra. Sin embargo, su modelo de negocio se basa en gran parte en la publicidad y el comercio electrónico y no parece que esto que hasta cierto punto está funcionando en Estados Unidos se pueda exportar fuera.

Además, los ingresos de Terra se basan en la provisión de servicios de acceso a internet. Terra va a tener que echar mano de la enorme hucha acumulada por mamá Telefónica ante las demandas de los inteligentes padres de Lycos, que veian lo evidente: mal negocio embarcarse con un gigante con los pies de barro.

Mucha imaginación tendrán que poner los hombres de Joaquim Agut, presidente de TerraLycos para encaminar al monstruo por la senda de la rentabilidad y justificar así la todavía alta valoración del imperio terrícola.



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